Ceda el paso


Hay en las carreteras más señales de ceda el paso y de stop que de prioridad. Y de manera similar hay que conducirse por la vida. Si no quiere uno tener percances y roces —ya no hablemos de colisiones—, lo único que tiene que hacer es ser prudente, reducir la velocidad y ceder el paso. Si es necesario, hacer un alto. Y a veces, incluso dar marcha atrás. Cangrejitos somos y en el camino nos encontraremos.

Así es... o no...

Comentarios

  1. Esto ahora mismo viene como anillo al dedo. Saludos

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  2. Esto ahora mismo viene como anillo al dedo. Saludos

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