Que no se note que estamos


Que no se note que estamos, chicos... es lo que les he repetido a mis hijos durante años cada vez que llegábamos a algún lugar. Pasar desapercibido, no dar la nota y, sobre todo, no incordiar ni molestar son algunas de mis intenciones, porque llamarlos principios puede que resulte algo pretencioso y exagerado.

El caso es que, como es natural, no todo el mundo comparte las mismas metas ni preocupaciones. Y así hay personas que por una razón u otra siempre tienen que ser especiales, de manera involuntaria o, por desgracia, muy conscientemente elegida. La reacción más frecuente de todo el mundo cuando la vida te sitúa ante uno de estos especialitos, es decir déjalo estar, él es así, no pasa nada. Pero sí, sí que pasa. Ya voy teniendo cierta edad como para aguantar los caprichitos y el afán de protagonismo de personajillos que no deberían tener más que una importancia tangencial en mi vida, así que habrá que empezar a decir aquello que los ingleses, reyes del understatement, la sutileza y el eufemismo, expresan como enough is enough.

Viene todo esto a cuento (por fin, pensará el lector) de unos gilipollitas que, con un afán desmedido y perenne de protagonismo, insisten en venir al local donde trabajo empeñándose ya no en pedir, sino en exigir lo que no ofrecemos... pero que sí ofrece un establecimiento del mismo ramo situado a solo cinco minutos a pie: no, señor mío, no; nosotros no servimos ni cupcakes ni muffins. Eso sí, si usted quiere, le ofrecemos distintas variedades de bizcochos, bicas, roscones, cruasanes, sobaos, hojaldres, palmeras, milhojas, bollería, etc.... Pero cupcakes y muffins no tenemos, no... Y magdalenas tampoco.

Lo más ridículo, pero que indica bien a las claras qué sobrados de ego andan algunos, es cuando, sin haberse presentado a ninguna convocatoria electoral, se arrogan la representación del conjunto de la clientela y sueltan no, si esto yo no lo hago por mí, lo hago por que mejoréis vosotros y se puedan beneficiar el resto de clientes...

La culpa es mía, por darles importancia.

Así es... o no...

Comentarios

  1. Espero no ser la causante de tu relato... Buenísimo, pero hay un "ingles" dónde debería haber un "ingleses". No se lo contaré a nadie��

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  2. Claro que no eres la causante del relato, ni de lejos. Muchas gracias por avisarme del error. Ya está corregido. :)

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