Mi primera vez (XL), por Francisco Sánchez

17 de mayo de 1981. Celta 5-0 Pontevedra. Ascenso certificado.
Hace poco más de un año, concretamente el 9 de noviembre de 2012, vio la luz el primero de los relatos de nuestra serie de Celtismo Vintage. Quién nos iba a decir por entonces que íbamos a llegar nada más y nada menos que a 40 entregas y que, además, lo íbamos a hacer con esta pujanza y este brío. Tenemos hoy el privilegio de contar con el relato de Franciso Sánchez (@franchiss34 en Twitter), al que no os presento porque ya lo hace él solo de maravilla. Que lo disfrutéis:


Me llamo Francisco, soy de Vigo y tengo 35 años, soltero con pareja ferrolana y del Coruña (para mi desgracia, jeje). Actualmente estoy en el paro (así que si tenéis algún trabajito para mi ...) y voy a contaros mi primera vez:



Al igual que muchos de vosotros, no recuerdo con exactitud mi primera vez, pues voy a Balaidos desde que tengo uso de razón, pero sí recuerdo algunos momentos...


El amor por el Celta me lo metieron en vena mis abuelos, con los que iba a los partidos cada domingo desde poco después de nacer hasta entrados los 16 años aproximadamente. Después empece a ir solo (aunque nos sentábamos juntos). Recuerdo aquellos domingos de fútbol como una fiesta. Por la mañana solía acompañar a mi abuelo a tomar las chiquitas por la zona de vinos (yo me tomaba una coca-cola o un zumo, claro, jeje). Después recogíamos a mi abuela y nos íbamos a comer fuera, y luego a ese estadio que por entonces me parecía inmenso... Allí estábamos una hora antes, viendo el calentamiento, al operario pintar las lineas y aún recuerdo el anuncio de viaje con Botafumeiro, jeje...

Una de las cosas que recuerdo es la demolición de la grada donde ahora está Río. Mi padre me llevó a verla y la grabó en super 8. Pero un detalle que se me quedó grabado fue una vez en la que mis abuelos estaban enfadados. La comida de los domingos fue silenciosa, solo hablaban si yo decía algo y respondían con o no sin dar más explicación. Pero al empezar el partido aquel domingo todo cambió: recuerdo que aquel partido el Celta lo había ganado 5-0 y que habíamos ascendido de nuevo a primera (no recuerdo en qué jornada) y mi abuelo le dijo algo al oído a mi abuela, se besaron y todo volvió a la normalidad.


No sé cuándo me enamoré del Celta, quizá fue algo progresivo. Mi prima Angelines (empleada y gerente del Celta durante muchos años y a la que le debo que hoy estando en el paro pueda ir cada domingo a ver al Celta) hizo mucho también, haciéndome socio cada año. Ese carnet anual, que al principio eran como cupones y después tipo DNI antiguo, era el regalo de Reyes que más esperaba.


Si tengo que hablar de algún partido en concreto sin duda elegiría la final de Copa del 94. Recuerdo aquel viaje en tren con unos nervios increíbles. No pisé la litera en toda la noche: Recuerdo aquella canción en el tren "TIEMBLA EUROPA, EL CELTA A LA RECOPA". El partido inolvidable y, cómo no, aquel fatídico penalti de Alejo... Creo que no he llorado tanto nunca... Las lágrimas me duraron hasta entrar en Vigo. Ese partido sin duda fue el que más me marco como celtista. Ahí me di cuenta de cuánto amo a estos colores realmente.



Ser del Celta, amigos, no es fácil. Ni tampoco es fácil explicar lo que se siente. En mi infancia no éramos muchos los seguidores del Celta. En clase yo era el rarito: rockero y del Celta. Muchos ni siquiera sabían qué era eso del Celta. Hoy en día, gracias a Dios, y a pesar del acoso de los medios de comunicación nacionales con Madrid y Barça, nuestra afición ha rejuvenecido muchísimo, lo cual es algo importante para el futuro de nuestro equipo.

En mis casi 35 años como celtista he vivido de todo: momentos duros, alegrías, etc., pero, sin duda, el equipo que más orgullo me ha hecho sentir es el que tenemos desde hace 3 años para aquí; ni el Eurocelta ni ningún otro... Gente de la casa con la que uno se siente identificado.

Gracias por leer esta parrafada. Escribir no es lo mío, pero he intentado hacerlo lo mejor posible. Un abrazo, familia celtista y mucha AFOUTEZA E CORAZON en esta bendita condena que llevamos dentro.

Así es... o no...

Ediciones anteriores:
09-11-2012 - Anónimo
16-11-2012 - Por un servidor
23-11-2012 - Jose Montero
30-11-2012 - Santiago Pastoriza
07-12-2012 - Totó Sanjurjo
14-12-2012 - Pablo Castelo
21-12-2012 - Santiago de Prado
28-12-2012 - @ElColla
04-01-2013 - Rosa Mª Vázquez
11-01-2013 - Víctor Tilve
18-01-2013 - Juan Gayoso
25-01-2013 - M.J. Saborido
01-02-2013 - Socio nº 112
08-02-2013 - Marcial Varela
15-02-2013 - Juan C. Rguez. Llanos
22-02-2013 - Jorge Paz
01-03-2013 - Berto Villamarín
08-03-2013 - Nano Ameneiro
15-03-2013 - Mauro Picatoste
22-03-2013 - Marta Grande Boullosa
29-03-2013 - José Manuel Pintos
05-04-2013 - Jorge Tizón
26-04-2013 - David Penela
03-05-2013 - Gustavo Agulla
10-05-2013 - Lucía Taboada
17-05-2013 - Hermindo Pintos Crespo
24-05-2013 - Míriam Vázquez Fraga
14-06-2013 - Dimitid Todos
28-06-2013 - Marcelino Aguiño
16-09-2013 - Antonio Lijó
15-11-2013 - Anónima
29-11-2013 - Francisco Sánchez

Comentarios

  1. Yo estuve en La Cartuja en la otra final de Copa y me negué a sentirme mal por perder la final. Fastidia perder, y teniendo un título al alcance de la mano más, pero no nos olvidemos que a una final no se llega de un día para otro. Nada más salir del estadio se me pasó el enfado y la tristeza y empecé a sonreír porque acababa de ver a mi equipo jugar una final :)

    ResponderEliminar
  2. No sé cómo puedes soportar lo de tener una novia del Coruña ;) Qué grande Angelines: casualmente ayer salió su nombre en una conversación celtista que mantuve, a raíz de la muerte de Quinocho.

    ResponderEliminar
  3. Yo tampoco,pero el cielo ya me lo he ganado ;)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario en la entrada

Entradas populares de este blog

El suicidio de Evelyn McHale

Oro en cretinismo periodístico

Felicidade