Alberto


(Advertencia)

No me haré de rogar, os la haré corta: soy un gilipollas. Y un orgulloso. Sí, todo un insoportable narcisista. Vaselínico, untuoso, empalagoso. Ampuloso y orondo en castellano, en gallego, en inglés y hasta en portugués, sempre un amabile, leggiadro viso. Desde el fardo de mi cuerpo excesivo hasta mi fortísimo acento que no logro disimular a pesar de mis ademanes amanerados.

Exhibicionista, siento la necesidad irreprimible de ser el centro de todas las reuniones y el perejil de todas las salsas. Inflado y henchido, tengo que acaparar la atención, en especial de la gente nueva que entra en mi vida, encantadísimo de conocerte, amigo, cuánto te quiero, a la que enredo, cizañero y ponzoñoso. Insidioso cual protista, extiendo mis cilios y los avasallo con atenciones hasta que los fagocito y los separo del resto del mundo utilizando las calumnias que haga falta. Prepotente, los utilizo para mi mayor gloria según me convenga y luego si te he visto no me acuerdo. Una muesca más en mi revólver.

Y es que soy tan egocéntrico que lo tenía que contar.

Así es... o no...

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