Me voy


Una sección por el ojo del voyeur Juan C. Rguez Llanos

No puedo más. Lo siento. Lo del domingo fue la gota que ha colmado el vaso de mi paciencia. Llevo sin dormir desde entonces. Y tú ahí, que parece que todo te da igual. Te escribo porque no soy capaz de decírtelo a la cara, porque me da pudor ver que esto se acaba y ninguno de los dos hacemos nada por evitarlo.

Te he querido con locura desde el primer día que te vi. Aquella tarde que fui con mi tío y su familia paseando hasta el campo, y tú estabas allí en medio, y nos saludaste a todos con las manos en alto, desde el mismo centro, y yo supe que aquel saludo era solo para mí.

Me enamoré de ti como una tonta y no nos hemos separado hasta hoy, bueno, salvo aquellos meses en que me fui a trabajar a Barcelona, en los que he de confesar que algún coqueteo hubo: ya sabes como me ponen los calvitos con barba, pero nada de nada, oye. Te lo juro, y eso que me tentaba.


A veces he tenido la sensación de que nuestra relación era desigual. Creo que yo siempre he puesto más que tú en lo nuestro. Como aquella vez que te quedaste en las puertas de conseguir un ascenso y al final se lo dieron a otro y tú, tranquilo, decías que otra vez sería y yo, que no, que te lo merecías tú más que nadie... Cuando te ha hecho falta mi apoyo he viajado contigo para que no te sintieses solo, cientos de veces, como cuando fuimos a Sevilla y todo pintaba tan bien, y nos encontrábamos felices y al final tú lo arruinaste y yo me pase el camino de vuelta llorando desconsolada en el autobús. O aquel otro viaje a Madrid que también fue un desastre.

Fíjate si me has robado el sentido, que me encanta dormir con tu camiseta porque me huele a ti, a hierba recién cortada y lluvia fresca. Y tu bufanda, que la llevo perfumada y orgullosa en mi cuello, que salgo a la calle y me dan ganas de ondearla al viento para que todos sepan que soy tuya. Y esas fiestas con los amigos riendo, disfrutando y cantando la Rianxeira al final, que a todos nos hace llorar.

Pero tú no, tu siempre distante, dejas que todos te ninguneen, y me dices que esto es así, que no hay manera de arreglarlo, que hasta nuestros vecinos de arriba están igual y yo pienso que mal de muchos consuelo de tontos. Y no me resigno, como tú.

Porque siempre te dejas llevar por malas compañías, y los que te dirigen son gente con malas intenciones como aquel búlgaro, que te engaño bien engañado, o aquel otro, Radomir creo que se llamaba, que solo buscaba nuestro dinero. En cambio, para una persona buena que pasa por tu vida, mira como lo tratas. Dime, ¿qué has hecho con Paco? ¿Se merecía que lo echases de tu lado de esa manera? Él luchaba por un buen proyecto,  trabajar todos a gusto con gente de la tierra, era un tipo honrado y que te tenía aprecio.

Y así te va. Haces sufrir a todos los que te queremos, año tras año igual. Pero yo no puedo más, tengo el corazón roto de tanto llorar. No sé qué va a ser de nosotros el próximo año, si estaremos aquí o en segunda, no sé si resistiremos el tirón económico de volver a bajar, ni siquiera si cuajarán por fin los chavales o se acabarán marchando como nos pasa a todos los gallegos. Pero yo te dejo, querido CELTA, no quiero sufrir más. He decidido emigrar. Me marcho con Pep al Bayern.


Siguiendo la amable indicación de Alberto Fernández, incluímos a continuación un fragmento de la película El  secreto de sus ojos... porque una pasión es una pasión...



Así es... o no...

Comentarios

  1. luis garcia lloret19 de mayo de 2013, 10:19

    Muy buenos dias verdad es que nos hacen pasar rabia ,indignacion,alegrias lloros.la gente pasa por tu equipo jugadores entrenadores,directivos ...ellos no son tu club tu club es algo mas es un sentimiento una pasion .
    No te vallas con Pep que ese si se va por dinero

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  2. SIEMPRE OCURRE: trabajo con niños de 3 años, los primeros días de curso siempre surge la propuesta¿ alguien quiere cantar una canción? de repente un peque con coloretes celestes se sienta sobre mis rodillas y entona: " cuando juegas con tazòn, o con Ramón... y no puede faltar el "zelta selta la la la.." entonces el himno del Celta se instala nuestra clase durante todo el curso
    Mi hermano que hoy tiene cuarenta y un años, también era así de pequeño.Lo recuerdo pegado a una radio como un viejiño, los domingos que el Celta no jugaba en casa, y nerviosisimo cuando iba a Balaídos etc,etc..
    El domingo pasado se derrumbó y dijo con lágrimas en los ojos" a tomar por culo" pero mi hermano Edu aunque el Celta esté en Quinta División siempre siempre será FIEL.
    Por cierto, Esta semana me encontré a los peques de mi clase cantando el himno del Celta a los gusanos de seda del aula, así que aún quedan fieles como mi hermano Edu.

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    1. Muchas gracias, Není, por tu magnífico y emotivísimo comentario... Se merece por sí solo su propio artículo... Ah... Tú hermano no fue el único que lloró el domingo... :'( :'( :'( :'(

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  3. Me encanta. Un gran resumen de nuestro romance con el equipo, pero ya sabemos que al final puede más el amor y nos acabamos quedando sean cuales sean los disgustos o las alegrías que nos den ;)

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  4. Una pasión es una pasión. No tengo más palabras. http://www.youtube.com/watch?v=aBRJpx-6xM4

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  5. Tengo que admitir como romántica que soy que el principio me encantaba hasta que poco a poco fui descubriendo que el tema era otro...

    Hay que estar a las duras y a las maduras!!!!!!!


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  6. Quién es Pep? Y eso de "Bayern"? Yo ni siquiera sé pronunciarlo... Yo también me voy, me voy para Vigo cada 15 días, a Balaídos concretamente. Si yo dejo de ir no tiene sentido que ningún jugador se vista para saltar al campo, ni que ningún directivo dedique su tiempo al club, por mucho que sean sus trabajos. Así que yo seguiré yendo a Balaídos, seguiré apostando por la economía local y unos centeneras (o cientos) puestos de trabajo de mi ciudad, seguiré apoyando unos colores y coleccionando trozos de plástico con el escudo del Celta. Seguiré disfrutando de un equipo, pero nunca jamás lloraré. Primero porque para disfrutar de los buenos momentos y para valorarlos hay que pasar por momentos de menos alegría y segundo porque no siempre pueden ganar los mismos y si un día toca perder hay que levantarse y seguir, para volver a ganar. Yo salí del estadio de La Cartuja en 2001 muy feliz, sonriente y orgulloso de que el Celta fuese subcampeón de la Copa del Rey. Se pueden criticar muchas cosas de ese partido, pero se debe valorar la trayectoria recorrida hasta llegar ese día. Hoy podemos estar tristes por descender, pero hay que empezar a disfrutar ya del próximo ascenso. El pasado ya fue, el presente hay que vivirlo y disfrutarlo y el futuro hay que ganárselo. Y por mucho que nos digan, el futuro no está en Alemania, el futuro está trabajando todos juntos cerca de casa.

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    1. Magnífico comentario, Víctor. No te falta razón en nada. Un orgullo conocerte y tratarte. Un saludo :)

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  7. Juan C Rguez Llanos20 de mayo de 2013, 20:46

    Gracias a 12000 fieles como tu, el Celta sale adelante año tras año. A pesar de directivas infames ,de entrenadores peseteros y de jugadores mercenarios que vienen y van, el Celta es un sentimiento que esta por encima de todos ellos. A ti Victor y a todos los que se levantan de nuevo despues de cada fracaso para seguir animando, gracias.

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