Las bodas de Caná


Una sección por el ojo del voyeur Juan C. Rguez Llanos

Hace bastantes años que mantengo con mi familia una disputa sobre tres hechos que sucedieron en mi vida y a los que ninguno de ellos da crédito.

El primero es que siendo un niño salté por la ventana del salón. Esto no tendría nada de particular, de no ser porque la ventana en cuestión está a seis metros de la calle. Recuerdo los momentos de duda sentado en el antepecho, el aterrizaje en la acera y la cara de mi madre al abrir, extrañada, preguntando qué hacía yo en la calle. Pues jugar, mamá, ¿qué voy a hacer? Con esa naturalidad di por zanjada aquella comprometedora aventura que no salió a la luz hasta mucho tiempo después.

Más o menos por aquella época sufrí un atropello sin consecuencias a la puerta del colegio: Como me pasé la tarde jugando al fútbol, que todavía hoy es la manera que suelo utilizar para evadirme de la realidad, se ve que olvidé mencionarlo en casa hasta varios años después. Momento en el que aproveché también, para comentar lo de aquel primer vuelo sin motor. Por supuesto que nadie, y menos mi madre, que supone infundadamente hasta el día de hoy que no soy capaz de hacer algo sin que ella se entere antes, se creyó estos dos episodios.

Para cerrar la trilogía sostengo, contra viento y marea, que hacia los doce años me dediqué a la interesantísima lectura completa de la Biblia. Sigo sin entender por qué se ríen todavía hoy cuando comento alguna de las tres batallitas. Pero desde entonces cada vez que quieren fastidiarme me sueltan eso de sí hombre, como cuando saltaste por la ventana.

El caso es que de la Biblia me llamaron la atención algunos episodios muy interesantes: el maná en el desierto, esos andares sobre las aguas, la resucitación de los muertos o la multiplicación de los panes y los peces. Me imaginaba a Jesús rodeado de sus discípulos realizando aquellos prodigios y dando de comer y beber a diestro y siniestro, consiguiendo que aquellas multitudes se sintiesen felices, satisfechas, gloriosamente sobrepasadas por tal manifestación de omnipotencia.

¡Qué equivocado estaba pensando que aquellos hechos que narran las escrituras eran una clara e irrepetible manifestación de un ser único y superior! ¡Qué desgraciado me sentía al creer que me lo había perdido...!

Pero no. La humanidad solo tuvo que esperar dos mil años para presenciar de nuevo la vuelta del Mesías a la tierra: Las bodas de Caná se celebraron esta vez en el Escorial. Los contrayentes: una mujercita menuda, de buena familia, llamada Ana, y su radiante prometido, Alejandro, un avispado muchacho con buen ojo para los negocios y con un don especial para el braguetazo perfecto. Los invitados: la flor y nata de la sociedad española y europea. Reyes, presidentes del gobierno, políticos, financieros, deportistas, empresarios...

De pronto, en mitad de la celebración alguien advierte de que las cosas no marchan del todo bien. Algunos invitados se sienten desgraciados, abatidos, desconsoladamente perdidos. La vida les sonríe a todos, tienen dinero, poder, están en lo mas alto... pero no es suficiente. Quieren más. La oscuridad acecha. José María —qué nombre mas bíblico— es el padre de la novia. Se levanta con gesto solemne y se hace el silencio. Su cuerpo irradia una potente fuerza, una determinación que embriaga a todos los asistentes: es el líder, el Mesías...

—Mariano ¿dónde estás hijo mío?
—Aquí, padre.
—Mariano: a ti te daré la Presidencia del Gobierno, para que hagas con España lo que quieras.

—Miguel, Rodrigo: A vosotros os dejaré Caja Madrid, para que robéis y estaféis lo que os venga en gana. Incluso si se os antoja podéis quebrarla; ya se encargará Mariano de que todo quede en nada.
—Gracias, señor.

—Luis: tú serás tesorero del partido, acumularás una gran fortuna personal, y además la repartirás con todos tus compañeros en forma de sobresueldos.

—Jesús, Ana: disfrutaréis de la vida a gastos pagados; tú serás ministra y él, asesor. Abrirás tu garaje una mañana y te encontrarás un Jaguar.

—Francisco, Pablo: vosotros haréis felices a mucha gente repartiendo dinero entre todos ellos.

Y de pronto se giró hacia su hija, y con gesto tierno, mientras le acariciaba su dulce cara de niña, le dijo: 

—Ana, ¡¡hágase la luz!! Y dicen los presentes que jamás hasta ese día habían presenciado tal potencia lumínica brotando del pecho de un ser humano.

—¿Y yo, José Mari? ¿Y yo?
—A ti, mi querida esposa, te regalaré Madrid.

Cuentan, los que allí estuvieron, que también se repartieron  comisiones millonarias, puestazos en la administración, concesiones, bolsos y trajes...

José María, querido, vete por donde has venido. Nos quisiste engañar a todos el 11M; en coalición con Blair, Bush y Barroso te convertiste en un genocida; eres el máximo responsable de la burbuja inmobiliaria española y además, como Presidente del Gobierno y de la mano de tu querido Mariano, Ministro del Interior, y de Arsenio Fernández de Mesa, Delegado del Gobierno en Galicia, os dedicasteis a rebozar de mierda mi tierra de norte a sur con la catástrofe del Prestige.

¿Y ahora nos amenazas con volver? Chaval, se te ha ido la pelota: no eres Jesucristo redivivo. Aunque comprendo que todo esto no te dé ni un poco de vergüenza. ¿Qué se puede esperar de una persona que convierte la boda de su propia hija en la cueva de Alí Baba?


Así es... o no...

Comentarios

  1. Lo siento Juan C. No me creo lo del atropello, no me creo lo del vuelo sin motor, menos me creo lo de tirarte por la ventana a seis metros del suelo.

    Si hubieras hecho cualquiera de esas tres cosas no estaríamos ahora leyendo esta obra maestra sobre la vida y "milagros" de José María y sus secuaces.

    Gracias Juan C. Eres un maestro. Mi enhorabuena por el artículo.

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    1. Juan C Rguez Llanos26 de mayo de 2013, 20:15

      Muchisimas gracias.

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  2. Por su sectarismo, por su cerrilidad, por no querer gobernar para todos sino para unos pocos, por tener las aptitudes, pero no las actitudes y por toda su malicia y su maldad, muchísima maldad y mala uva, por sus mentiras, muy posiblemente JM Ansar sea el peor presidente de la democracia española... otros (especialmente sus sucesores en el cargo), puede que sean más ignorantes, menos preparados, pero no tienen su mala intención. Por otra parte, la historia lo declarará culpable de meternos en una guerra que ni nos iba ni nos venía y que, sin duda, provocó la desgracia de los atentados del 11-M.
    Estoy segurísimo de que arderá en el infierno junto a su mentor, el déspota de los tirantes, y a Margaret Thatcher

    Juicio a las vacas gordas: http://goo.gl/p8EBS

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  3. Isto xa ven dos tempos de Franco, estes que estan a gobernar agora foron subditos da ditadura fascista mais dura que houbo no Estado Espanhol. A dereita segue a mostrarse igual que sempre. So hai que ter un pouco de intelixencia para sabelo. Moi bo artigo.

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    1. Juan C Rguez Llanos26 de mayo de 2013, 20:13

      Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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    2. Juan C Rguez Llanos26 de mayo de 2013, 20:17

      Moitas grazas polo teu comentario.

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  4. ... cómo se puede ser tan necio, tan soberbio y venirnos ahora recochineandose de" la herencia que nos ha dejado"
    No,no son los jóvenes, ni los emprendedores ni los desahuciados, investigadores de ciencia,parados... los que tienen que abandonar este país.
    Que se larguen los corruptos, los chorizos,los Barcenas,etc etc
    ¿Por què no te callas tú Aznar de los coj...?
    Debemos de unirnos en sociedad, para poder dar una lección a esta banda de impresentables.

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  5. Se te llena la boca al hablar de tu nación
    pero te hiciste el sordo cuando se manifestó
    No queremos guerras, ni héroes de cartón
    ni mucho menos a un lacayo servidor
    prostituta del imperio, un triste bufón

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  6. Defiende con vehemencia, al yankee y al inglés
    hay que ser memo o tener ansia de poder
    El mundo se pregunta, ¿Pero ese quién es?.

    Ay! Mi españolito, ¿porqué le das tu bendición a esos dos cretinos?
    ¿también quieres tu porción?
    Nadie en su sano juicio te puede comprender
    andas perdido en una peli de Buñuel, el mundo se pregunta:
    ¡¡Pero ese quién es!!

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  7. Menudo ensañamiento con José mari, pero que te habrá hecho a ti... ja ja ja.

    Lo peor de todo es que pasarán los años y seguiremos sufriendo las consecuencias y acordándonos de él y de algún familiar suyo también.

    Así que eras un renacuajo diablillo eh!! Menos mal que has cambiado...

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  8. No recuerdo dónde he leído que todo esto de su posible regreso a la política activa no es más que una maniobra del ínclito Jose Mari para desviar la atención de lo de Gürtel y del bodorrio de su hija... Y no es muy descabellada esa opinión, no...

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