Afouteza e corazón


Improviso esta breve entrada, que no tenía prevista ni mucho menos, tras lo vivido en el partido de ayer en Balaídos que, casi con total seguridad, nos dejará una vez más en segunda división.

Esperaré a final de liga para hacer una valoración de los acontecimientos, decisiones y medidas que nos han llevado a esta situación dolorosa, pero ahora es de justicia hablar de la grandísima mayoría de la afición que ayer asistió al estadio y, sobre todo de los que se quedaron (nos quedamos) varios minutos después de que acabase el partido forzando a que los jugadores saludasen desde el centro del campo:

Nunca he estado yo muy orgulloso de nuestra afición, y aún sigue habíendo algún que otro punto filipino (como chapurreaba Van Gaal nunca positifo, siempre nejatifo) que solo va a Balaídos a quejarse y a descargar su rabia contra el mundo, pero de un tiempo a esta parte, con la incorporación de muchísimos abonados menores de 30 años, hay que reconocer que el ambiente es inmejorable, aún en las más adversas condiciones.

Conmovedor, emocionantísimo, el aplauso y los gritos de ánimo que muchísimos aficionados tributaron ayer al equipo al acabar el partido. Abatidos como estábamos nos levantamos y aplaudimos durante un largo rato, agitando las bufandas y las banderas.

Y estoy seguro de que acabado el último partido de esta liga, posiblemente descendidos matemáticamente, esta magnífica afición joven volverá a portarse de la misma manera... incluso mejor... Y allí estaré yo, si Dios quiere, para unirme a ellos en su aplauso.

Una afición de verdad, que no es resultadista... que es CELTISTA, con mayúsculas, y punto. Está la semilla plantada para un futuro prometedor. ¡Qué orgullo de afición! ¡Hala Celta!

Así es... o no...

Comentarios

  1. Se supone que la semilla ya estaba plantada y la planta creciendo...

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  2. Como celtista quiero dar las gracias a todos los que hicisteis posible ese momento tan emocionante y que mantenéis vivo ese amor incondicional a nuestro equipo. Un orgullo.

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  3. Suscribo lo comentado por el autor, y añado:
    - Fue emocionante el inicio con la "quedada" de recibimiento (sumo a ésta las habidas contra Zaragoza y Athletic)
    - Fue apoteósico el "durante". No recuerdo semejante forma de animar al equipo en una situación tan adversa como la vivida desde el inicio de la segunda parte, digna de cualquier noche europea de las que pudimos disfrutar hace ya 15 temporadas.
    - Fue sublime el final (con "sublime" lo defino y lo dejo ahí).
    - Lo único que lamento es que, por desgracia, el equipo (con su juego) y la institución con todas sus decisiones (tácticas, técnicas, económicas...) hayan estado MUY POR DEBAJO de la gran mayoría de su afición.

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    1. No podría estar más de acuerdo con tus acertadísimas palabras

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