Un día más


El texto que reproduzco a continuación, sin ninguna corrección ni enmienda, fue redactado por un alumno de 1º de ESO como tarea para la asignatura de Lengua Española consistente en transformar una canción en texto narrativo. La canción elegida fue Un día más, perteneciente a "Tercos", cuarto trabajo del grupo MKN.

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Miguel tenía 20 años y era un estudiante de arquitectura que vivía en Madrid. Tenía el pelo y los ojos castaños. No era alto y estaba delgado. Un día de principio de curso Miguel se despertó con la cabeza en las nubes y acordándose de Lara, una chica que había conocido hacía poco en la facultad. Miró el reloj y se dio cuenta de que ya eran las ocho. Tenía que apurar si quería llegar a tiempo a su primer examen en la universidad. Comprobó si llevaba todo lo esencial: el móvil, la cartera, los cascos y las llaves, mientras miraba embobado su taza de Cola-Cao. Ya eran las ocho y diez cuando acabó de limpiarse los dientes y bajó a la calle. Le dio tiempo a entrar en el autobús por los pelos.

El mundo para Mohammed no era igual. Era un árabe joven, de 19 años, tenía el pelo negro, los ojos castaños, la piel morena y unas ojeras inmensas. Cuando Mohammed se levantó sintió una sensación de vacío gigantesca. Todavía era temprano. Estaba triste y cabreado. Entró en el cuarto de baño y pensó que ya todo daba igual. Rompió los azulejos de la habitación y se hizo daño. Notó que era su obligación, estaba asustado y tenía dudas, pero tras pensarlo mucho había creído que era lo correcto. Quería hacerlo por Alá, por su familia y por sus amigos. Se vistió, se preparó y se dio cuenta de que esos veinte kilos de más pesaban mucho. Sufría y sabía que los demás no se enterarían porque ni casi él lo entendía. Cuando acabó de prepararse bajó a la calle y subió al autobús.

Imagen encontrada aquí
Dentro del autobús Miguel buscó sitio para sentarse. Al fondo encontró uno. Sentado cerca estaba, según lo que pensó Miguel, un musulmán. El musulmán estaba nervioso y sudoroso. A Miguel se le ocurrió que también sería su primer examen, pero seguía habiendo algo que no le convencía. Miguel estaba escuchando música y mirando por la ventana cuando se preguntó: “¿Qué buscará con tanta ansia el musulmán?” Después tuvo un mal presagio. Mientras tanto Mohammed pensaba que aún le quedaba una misión por cumplir. Le daba pena por los demás, pero sin querer pensar más apretó el pulsador.


Así es... o no...

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